
El Papa Francisco recibió el alta médica y antes de volver al Vaticano, acudió a Santa María la Mayor y entregó al Cardenal Rolandas Makrickas, arcipreste coadjutor de la basílica, unas flores para que las depositara ante el icono de la Virgen Salus Populi Romani.
En su primer Ángelus, luego de su recaída, el Sumo Pontífice habló de las situaciones más difíciles y dolorosas, que requieren «paciencia confiada, anclada en el amor de Dios».
El texto lo preparó en los últimos días de su estancia en el policlínico Gemelli, con base en la importancia de la «paciencia», necesaria para la vida humana.
En este largo tiempo de hospitalización, he experimentado la paciencia del Señor, que también veo reflejada en los incansables cuidados de los médicos y del personal sanitario, así como en las atenciones y esperanzas de los familiares de los enfermos. Esta paciencia confiada, anclada en el amor indefectible de Dios, es realmente necesaria en nuestra vida, especialmente para afrontar las situaciones más difíciles y dolorosas
PAPA FRANCISCO



En su discurso, Francisco expresó una vez más su dolor por la reanudación de los bombardeos israelíes sobre Gaza, con tantos muertos y heridos, y su preocupación por la grave situación humanitaria; mientras que “la esperanza se hace realidad en el Cáucaso meridional, donde se alcanzó un acuerdo”; dijo.
En cambio, me complace que Armenia y Azerbaiyán hayan llegado a un acuerdo sobre el texto definitivo del Acuerdo de paz. Espero que se firme lo antes posible y pueda contribuir así al establecimiento de una paz duradera en el Cáucaso meridional.
PAPA FRANCISCO
Al final agradeció a todos los que rezaron por él y suplicó que “cesen las guerra y se haga la paz”, principalmente en Ucrania, Palestina, Israel, Líbano, Myanmar, Sudán y la República Democrática del Congo.
Con información de VATICAN NEWS

















