
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la imposición de un arancel del 25% a los automóviles fabricados fuera del país, medida que entrará en vigor el 2 de abril.
El mandatario americano justificó que esta decisión busca incentivar a las empresas automotrices a trasladar su producción a territorio estadounidense y generar más empleos.
Trump criticó a las compañías que han instalado plantas en Canadá y México en las últimas décadas, argumentando que esta expansión se ha hecho a costa de los trabajadores estadounidenses.
Actualmente, ningún automóvil en Estados Unidos está compuesto exclusivamente por piezas fabricadas en el país. La mayoría de los vehículos que incluyen más del 50% de componentes de origen estadounidense o canadiense son ensamblados por Tesla y otras marcas extranjeras con plantas en en Estados Unidos.
Estas son Honda, Hyundai, Kia, Nissan, Mazda, Subaru y Toyota.
Esta medida forma parte de la estrategia comercial más amplia que Trump ha denominado el «Día de la Liberación«, con entrada en vigor el 2 de abril.

















